12 consejos para una buena salud bucodental

El comienzo de un nuevo curso debe ir acompañado de nuevos retos y nuevos propósitos. Un buen comienzo es establecer hábitos en nuestro día a día que redunden en nuestro beneficio físico, como realizar más ejercicio o dejar definitivamente el consumo de tabaco. 

Desde la clínica dental Virginia Benavides queremos que sumes un nuevo propósito: CUIDAR DE TU SONRISA. La salud de nuestra boca está directamente relacionada con el correcto funcionamiento de nuestro organismo, nuestra salud y nuestro bienestar general. Por poner sólo algunos ejemplos, está científicamente demostrado que la salud de nuestras encías está estrechamente vinculada a patologías cardiovasculares y mantiene una relación bidireccional con la diabetes. La bidireccionalidad entre periodontitis y diabetes se muestra en que los pacientes con diabetes son más propensos a sufrir enfermedades de las encías y, al mismo tiempo, la periodontitis puede tener un efecto negativo en el control glucémico. A continuación te dejamos 12 consejos de salud bucodental para que puedas ponerlos en práctica este nuevo curso.

 

1. Consume como mínimo 1,5 litros de agua al día. La saliva protege nuestros dientes y actúa como barrera de protección frente a bacterias. Su defecto favorece la aparición de placa bacteriana. Beber al menos un litro y medio de agua diariamente te ayudará a adelgazar y a mantener limpio tu organismo pero también a hidratarte correctamente y generar suficiente saliva para proteger tu boca. 

 

2. Protege tus labios. Los olvidamos con demasiada frecuencia especialmente en verano o cuando realizamos actividades deportivas. Al igual que el resto de la cavidad bucal, los labios requieren cuidados y protección frente a las agresiones externas. Y son especialmente frágiles. Si vas a exponerte al Sol durante mucho tiempo tanto en verano como en invierno , utiliza un protector labial para hidratar y proteger tus labios. Esto resultará especialmente importante si vives en zona de nieves o si viajas por ocio a una zona nevada.

 

3. Utiliza un protector dental en actividades deportivas. Las actividades deportivas en las que se mantiene el contacto físico con otros participantes durante el juego son una de las principales causas de traumatismos y fracturas dentales. Incluso deportes individuales como el ciclismo o los deportes de agua o nieve suponen un alto riesgo para la integridad de nuestros dientes. Existen protectores bucales especiales para este tipo de actividades, son muy económicos y te pueden evitar un problema muy serio.

 

4. Cuidado con la temperatura de los alimentos. Intenta evitar las comidas muy calientes tanto como las muy frías aunque no sufras hipersensibilidad dental.  Los dientes y la cavidad bucal sufren con las temperaturas extremas de los alimentos. Una sopa excesivamente caliente puede provocarte lesiones en lengua, encías y esófago y un helado puede exacerbar la sensibilidad de tus dientes.

 

5. Mastica chicle sin azúcar. Los chicles sin azúcar facilitan la producción de saliva y ésta te ayudará a evitar la caries al eliminar las bacterias que se adhieren entre los dientes y equilibrar el pH de tu boca. Eso sí, consúmelo siempre y cuando no sufras problemas de la articulación temporomandibular (ATM) o dolor de la musculatura orofacial.

6. Cepillado tras las comidas, sí, pero no inmediatamente. El pH de una disolución es la que determina si ésta es ácida o alcalina. En el caso de la cavidad bucal, el pH idóneo es ligeramente alcalino y su medida está en torno a 7,4.

Un pH ácido en nuestra boca provoca que el esmalte de nuestros dientes se desmineralice y se debilite favoreciendo la aparición de enfermedades como la caries, la acumulación de cálculo supragingival y patologías como la periodontitis.

Cuando comemos o bebemos algo, el pH de la boca disminuye y tarda un tiempo en recuperar su pH alcalino . Durante este tiempo, el ácido ataca la dentina y si nos cepillamos los dientes en ese momento vamos a repartir todo ese ácido por toda la boca y frotarlo con el cepillo contra los dientes.Espera al menos treinta minutos antes de proceder al cepillado dental después de las comidas.

 

7. Cepillado dental al menos antes de acostarse. Puede que el ritmo de tu actividad diaria te impida lavarte los dientes después de cada comida. Nosotros pensamos que siempre se pueden sacar dos minutos para cepillarse los dientes pero, si realmente te supone un problema, además de enjuagarte con agua y los chicles sin azúcar, por lo menos no olvides un cepillado completo antes de irte a dormir.

Utiliza el cepillo de dientes correctamente. Si sufres alguna patología relacionada con las encías (recesión gingival, periodontitis, etc.) consulta con tu odontólogo la mejor manera de realizar el cepillado. Por regla general, realiza un cepillado suave  que también alcance las encías. El mejor cepillado es el que se desplaza desde la encía hasta el extremo del diente en movimientos en ese único sentido.

Utiliza hilo, seda dental o cepillos interproximales para limpiar las zonas interdentales de difícil acceso para eliminar una mayor cantidad de placa bacteriana y no olvides el enjuague bucal con un colutorio adecuado.

 

8. Acude al dentista una vez al año. Si no lo quieres hacer por tu salud, hazlo por tu bolsillo. Prevenir es siempre la mejor manera de evitar tratamietnos largos, molestos y costosos. Una visita anual a tu dentista de confianza puede ahorrarte muchas molestias y mucho dinero.

 

9. El tabaco es un asesino de dientes. Dejar el tabaco es una constante en los propósitos de año nuevo y no puede ser más recomendable. La nicotina provoca la vasoconstricción de las arterias y esta alteración del flujo sanguíneo es la causante de que la encía de un fumador reciba un menor aporte de sangre, oxígeno y células sanguíneas fundamentales para la reparación y regeneración del soporte del diente. 

 

10. Deja de morderte las uñas. Además de las bacterias que introducimos en nuestra boca al morder las uñas o cualquier otro elemento, mordisquear continuamente erosiona el esmalte de los dientes provocando microtraumatismos que pueden llegar a fracturarlos y provocar a largo plazo un aumento de la sensibilidad dental (dolor al masticar y al ingerir alimentos fríos o calientes). 

 

11. Vigila lo que comes. Es muy importante cuidar la alimentación para cuidar la salud bucodental. En la próxima entrada del blog vamos a profundizar más acerca de los alimentos buenos y dañinos para la salud bucodental.

 

12. Sonríe.  Aunque puede que sonreír no te ayude a cuidar tu salud bucodental, mantener una actitud positiva ante la vida te ayudará a lograr tus metas y ser feliz. Y de eso se trata al final, ¿verdad?